Un proyecto es como un jardín

Aprendizajes como emprendedora, consultora y amante de las plantitas y flores


En mi vida pasada como emprendedora, yo medía todo por resultados inmediatos.

Si no veía crecimiento rápido, sentía que algo estaba mal. Y no voy a mentir, me frustraba muchísimo. Lloré más de lo que quisiera admitir. Porque no veía nada. Mucho trabajo y cero respuestas. Constantemente sentía que estaba fallando.

Y luego, de la nada, todo pasaba al mismo tiempo. Un cliente escribía. Salía una oportunidad. Aparecía una colaboración. Otra más.
Y yo pensaba: qué hice esta semana que funcionó?

La verdad es que no era esa semana - Era todo lo que había sembrado meses antes.

Solo que las semillas no florecieron cuando yo queria o pensaba que iban a florecer. Florecieron cuando tocaba.

Y el problema mayor es que cuando todo llegó junto, yo ya estaba agotada. Suuuuuuper abrumada. Sin una estructura para aguantar la ola.
Cero balance. Y eventualmente eso me llevó a burnout. Y a parar de emprender en algo que amaba.

Hoy, trabajando con empresas y liderando proyectos, veo el progreso distinto.

No lo mido por la intensidad del esfuerzo. Lo mido por las condiciones que estamos creando:
✅ Si el equipo tiene claridad
✅ Si el ritmo se puede sostener 6 meses, no 6 días
✅ Si estamos creando algo con efectos positivos a largo plazo

Entendí que crecer no es que todo llegue. Es estar lista para cosecharlo cuando llegue. Y cambió completamente la forma en la que cuido mis jardines - digo, proyectos 😂

Qué opinas tu? has vivido algo parecido?

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